Formación en la Fe Católica & Apologética

Fiel a la Silla de Pedro, la Santa Sede y al Magisterio


“Y el Rey les dirá: en verdad vos digo que  cuanto hicisteis a uno de estos hermanos  míos más pequeños, a mí me lo hicisteis”  Mt 25:40

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Evangelio meditado del día

¿Qué de mejor podría haber para bendecir tus jornadas diarias de trabajo?

Todas las mañanas desayuno dos veces: una con alimento material para el cuerpo y la otra con la Palabra de Dios para el alma.


Es como un “filtro”; la primera información que permito entrar en mi mente todas las mañanas es el Evangelio del día. Vengo haciendo eso por años seguidos. ¡Le despierta y ayuda a uno a no fallar con el Primer Mandamiento! ¿Te acuerdas cuál es?


Ese “desayuno doble” alimenta mi ser de tal forma que no consigo entender como me es posible realizar la cantidad de cosas que consigo hoy, como no me fue posible en los años del mayor potencial de mi juventud. Viviendo y aprendiendo


Buscador de temas católicos

Esta simple herramienta es muy útil para localizar cualquier asunto relacionado a nuestra fe y a la Iglesia en el gigantesco sitio de Catholic.net



Análisis de temas controvertidos

Nunca faltarán los detractores de nuestra fe, del clero o la Iglesia. Eso ha acompañado a la Iglesia durante toda su historia. Cualquier asunto que se quiera puede ser fácilmente convertido en una gran polémica.

Esta herramienta ayuda a desvelar los detalles que la parte liosa por lo general nunca está proclive a explorar. Nos ayuda a conocer las dos caras de la moneda.


¿PARA ‘’QUÉ SIRVEN’’  LOS SANTOS ?


Para ciertas personas los santos parecen solo tener importancia para celebrar el día de su onomástica. No está mal regocijarse por la concomitancia de su nombre y el del santo de una cierta fecha.


Pero quienes se limitan a apreciar solo ese aspecto de su santo patrono –o de cualquier otro- se pierden lo más valioso sobre una persona que le podría ayudar de muchas formas.


La santidad no se trata de algo que les puede ocurrir a los demás. No. La santidad es un requisito para poder llegar un día a estar con Dios. Eso vale para todas las personas, sin excepción. Para ser santo hay que estar en pleno estado de Gracia. Sin estar en Gracia nadie puede siquiera pensar en acercarse a Dios.


Dios se ha manifestado y encarnado para estar entre nosotros justificándonos, redimiéndonos y salvándonos.


Para la justificación y la redención no había nada que los humanos pudiésemos hacer; hemos sido agentes pasivos en totalidad. Solamente Jesús, siendo Dios y Hombre a la vez podría hacerse mediador entre Dios Padre y nosotros, los humanos.


Pero no es ese el caso de la salvación, en la cual nosotros los humanos sí, tenemos que asumir nuestro papel como agentes activos en ella. Para eso vino Él a enseñarnos con su palabra, dándonos su ejemplo personal de vida y amor, ayudándonos con la institución de los Sacramentos y ¡enviando al Paráclito para todo más que nos hiciese falta! ¡Nos ha dejado sin excusas!


Ser cristiano significa ser seguidor de Cristo, y los santos son las personas que  consiguieron ser seguidores ejemplares suyos. Antes de llegar a esa “meta” no pasaban de meros pecadores, tal como tú y yo.

No habrá un solo Santo que no pueda servirte de modelo o que, estando en la Gracia con Dios no quisiese ayudarte.


Imagino que te gustaría tener a tu lado un copiloto bien experimentado si fueras pilotar un avión por la primera vez, ¿cierto?

De igual modo, ¿no te parece que los santos, quienes supieron y por eso consiguieron llegar a la presencia de Dios, son el mejor modelo a seguir para conseguir la santidad y la gracia que nos posibilitará un día estar en Su presencia?

Pues de eso se trata: además de la fiesta de la onomástica, un santo también nos puede servir como un modelo seguro de vida.


Otro valiosísimo beneficio que los Santos ponen a nuestra disponibilidad es su intercesión por nosotros junto a Dios.

He conocido (y probablemente tú también conozcas) a muchas personas que acostumbran decir que ellas “no necesitan de intermediarios” para hablar con Dios y que ellas Le hablan directamente. La cuestión está en saber cuánto –o si- Él les escucha a ellas.


Yo soy de la opinión de que ningún Santo actúa como “intermediario” mío porque no hay nada a intermediar; apenas creo que hay muchas más probabilidades de que Él le escuchará a algún Santo en estado de plena gracia y que ya está cara a cara con Él antes de que a mí mismo. A eso nuestra doctrina le llama oración de intercesión y no “intermediación”.  Además, nada impide que yo siga haciendo al mismo tiempo mis oraciones directamente dirigidas a Él.


Del Santoral que Catholic.Net nos ofrece tan amablemente a diario podemos aprender mucho de innúmeras vidas que son fuentes de inspiración y ejemplos a ser seguidos. Para aprender de ellos y a su respecto.

La vida de los Santos Canonizados es además parte de la propia historia de la Iglesia, y un poco más de cultura no le viene mal a nadie…

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